Guerra y paz: No puede haber lo uno sin lo otro. Antónimos y, a la vez, complementarios.
El ser humano puede vivir en paz, pero no puede vivir sin guerra. Necesita demostrar a su enemigo que es más fuerte, que es mejor convivir en paz que vivir en guerra, aunque respire guerra, aunque ansíe guerra.
El ser humano es guerra, el ser humano necesita la guerra. La guerra es gen humano.
Dioses guerreros. Deidades sangrientas. Fanatismos. Totalitarismos. Todos los tiempos siempre han sido tiempos de guerra. De nada sirve fingir paz cuando todo es guerra. Nuestra sangre es guerra, guerrera es nuestra sangre.
Para vivir bien necesitamos que otros vivan peor: Guerra.
Necesitamos matar para vivir: Guerra.
Nuestro contrario debe morir: Guerra.
Y Cuando por nuestro ansia de guerra no queda nadie a nuestro alrededor con quién guerrear, el enemigo es uno mismo. Guerra con todos, guerra con nadie, guerra, con nosotros mismos, pero nunca con nadie.
Siempre guerra.
Guerra. Guerra. Más guerra.