Te recuerdo.
No eres un recuerdo. Eres parte de mi.
¡Si pudieras verme ahora!
Tan distinta.
No sé si estarías orgullosa de mi.
Eso da igual. Sólo sé que querría verte una vez más.
Me faltó tiempo para entender lo que querías decir.
Si te habrías quedado más tiempo las cosas irían mejor.
Quizás tu marcha me ayudó a despertar,
a sentar la cabeza amueblada de tu voz,
pero con una capa de polvo que tu recuerdo ha llegado, con los años, a limpiar.
Si me vieras ahora sé que nada cambiaría,
sé que nada me dirías, pues ya todo me lo dijiste.